31.12.07

manga


facundo ríos

24.12.07

manía

nesomaníaco, güelcome.

estos días estalla esa escribomanía. consecuencia de mi automanía, sin duda. y porque sobre todo mi logomanía no me trajo buenos dividendos, sólo un apodo, el mudo. no estoy sólo, me estoy volviendo fonomaníaco a full,e? no, no es eso; quién está ahí? es posible que siga sintiendo que el agua me habla? tengo claro que, llevadas mis manías al extremo, puedo ocasionar un deterioro en la convivencia con las demás personas e interferir en la realización de mis actividades cotidianas. pero aún así estoy orgulloso de mi mismo. de mi obsesión por reciclar trozos de hilo dental usados. mi más ferviente admiración por mi sentido de economía. y si queda carne o pulpa de naranja mejor. ojo con mi reciente fagomanía.

21.12.07

Policiales

Medios___________________
Entraron en su casa cuando estaba viendo el informativo. Policiales.
Era un ladrón que entraba a la casa de un tipo que estaba mirando policiales. Y en esos policiales que veía había un tipo al que le entraban en la casa mientras estaba en el baño.
Estaba haciendo sus necesidades y leyendo un diario.
Sección “policiales".

Mujeres___________________
-Estoy acá esperando a que salgan de la casa. Escuché que se iban a eso de las nueve a un casamiento, pero no se van los muy putos.
Deben ser de esas familias que siempre llegan tarde a todos lados.
Si, son una pareja.
¡Uiiiiiii! cierto, nuestro aniversario.
Por lo que puedo ver desde acá lo más a mano es una cartera, ¿te gusta?
¿Te regalé lo mismo el año pasado?
Bueno, ni carteras ni ropa, entendido.

Un nuevo sistema___________________

(timbre)
-hola, ¿qué desea?
-hola, vengo a robarle.
-sabe que en este momento no tengo nada para dar...
-ja, no, no entendió bien. vengo a robarle. ro bar le.
-ah, entendí. ¿tiene usted identificación?
-si, espere.
(el ladrón busca en los bolsillos)
-¿quiere algo para tomar mientras?
-no, muchas gracias.
-¿hace cuanto que es ladrón?
-soy nuevo... acá esta la identificación (el ladrón estira el brazo)
-Aguirre, mire usted. es el primer Aguirre que viene a robarme. Ya anoté todos los datos.
(el ladrón recupera su identificación)
-le decía, soy nuevo, así que si puede por favor explíqueme las reglas.
-la idea es la siguiente. para empezar yo estoy en el nivel 4, por las treinta y tantas veces que vinieron a robarme. usted como es nuevo está en el nivel 1 (o principiante). en este sentido yo tengo ventaja. de manera que yo tiro con cuatro dados y usted solamente con uno. eso, claro está, determina si usted puede acceder a intentar robarme algo. me imagino que trajo dados.
-efectivamente, hoy los estreno.
(el ladrón saca seis dados de su bolsillo. son negros con puntos blancos)
-arranca usted Aguirre, suerte.
(el ladrón toma uno de los dados y lo tira al piso)
-¡6! ¡vamos carajo!
-perdóneme, ¿leyó las reglas? porque me parece que el dado no cayó de la debida forma.
(desaparece un segundo de la puerta y vuelve con un manual en la mano)
mire, aquí, “capítulo 4: de cómo debe caer el dado”. lea, en el segundo párrafo.
-si, tiene usted razón, debe estar apoyada la totalidad de la cara en una misma superficie, y no está. así que procederé a tirar de nuevo.
¡6! ¡wowowowow! ¡siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!
-que orto que tiene Aguirre.
ahora es mi turno.
(agarra cuatro dados y los arroja a la vez. 1,3,1,2)
¡puta madre! sin duda no es mi día. bueno, igual todavía no me ha robado.
(el ladrón entra en la casa)
-muy linda casa señor.
¡pare!, me interesa ese televisor.
-me parece bien, igual estaba dispuesto a cambiarlo. mire el destino, ese televisor lo compré con la indemnización del último intento de robo. me imagino que usted debe saber como funciona el sistema. igual, le explico por las dudas. en el caso de que usted logre ganarme el televisor, puede optar entre llevárselo o doblar la apuesta, intentando con otro producto. en cualquier caso en el que usted pierda, su destino será la prisión. dentro tendrá que trabajar hasta llegar a producir cuatro veces más que el valor de los productos que usted intentó robarme. llegado el caso la mitad de lo que usted genera se me incorpora a mi y la otra mitad al estado. pero para que pase todo esto debe tirar los dados, y al igual que la anterior vez se encuentra en desventaja.
proceda.
(el ladrón tira un 4)
se le acabó la suerte Aguirre.
(agarra los cuatro dados y tira. 3,3,3,2)
¡la reconcha de la vieja! ¡mierda de sistema! perdón, es que a nadie le gusta perder.
-lo entiendo, yo en su lugar me sentiría igual.
perdone, querría seguir recorriendo la casa. le voy a ser más preciso, me interesan las joyas de su mujer.
-no sea hijo de puta, mi mujer las aprecia mucho.
(el ladrón no emite palabra)
bueno, usted se ganó el derecho.
(van hacia el dormitorio)
(el dueño de casa abre la cómoda y extrae un arma)
-señor, ¿qué hace?
(el ladrón es incrustado por seis balazos
)

(veinte minutos después)
-hola, ¿qué desea?
-policía.
-sabe que en este momento no tengo nada para dar...
-ja, no, no entendió bien. soy policía, po li cí a.
-ah, entendí. ¿tiene usted identificación?
-si, espere. (el policía busca en el bolsillo)
-¿quiere algo de tomar?
-no, muchas gracias.
-¿hace cuanto que es policía?
-algunos años ya... acá esta la identificación
(el policía abre su carné)
-Aguirre, mire usted. ¿a qué debo su visita?
-vecinos dicen que sintieron disparos dentro de su casa.
-mmmm, aquí no ha pasado nada. si quiere puede verificarlo usted mismo.
(el policía entra a la casa. llegan al dormitorio)
-señor, perdóneme, pero eso que veo en el piso es un cadáver y lo que lo rodea un charco de sangre. ¿me puede explicar?
-no hay nada que explicar. vino un ladrón y me robó el televisor. lo maté. sencillo. así que si puede por favor se me retira.
-usted sabe bien las reglas, y las acaba de romper. perdóneme pero lo voy a tener que sancionar.
por suerte cada eslabón de este nuevo sistema funciona a la perfección. y acá es donde entro yo, termino con los errores y vuelvo todo a la normalidad.
(el oficial se agacha y a ver el cadáver se da cuenta que es su hermano)
-señor, ¿qué hace?

19.12.07

Mamá

Feliz Cumpleaños

7.12.07

Tropical




La isla se pone tropical. La compró una revista importante.
Un barco con bebidas espirituosas aptas para celíacos
, y cevada prohibida para celíacos. Muchos maníes. Y dos elefantes grises que les tiramos maníes para que coman y andan por ahí.





28.11.07

blues dEL CAMINO

(para cantar)


A

tomando mate, cantando blues
D///////////////////////////////A
en la garganta, yo tengo el ritmo
////////////////////////////////E//////////////////A
en la garganta yo tengo el ritmo de este blues

A
cruzando el puenteeee con mis amigos
///////////// D/////////// A
nunca looooos dejo atraaas
/////////////////////////////E
en la marcha hacia EL CAMINO
///////////D///////////// A
a mis amigos, no dejo atrás


A

tirado en el pasto, curtiendo el ritmo
//////////// D//////////// A
de mis pulmones sale el humo
///////////////////////////// E////////////////////// A
de mis pulmones sale el humo, curtiendo el ritmo

A
EL CAMINOOO es muy largo
//////////D////////////// A
pero yooooo lo caminoo
///////////////////// E
EL CAMINO se disfruta
//////////// D/////////////// A
con el humooo y mis amigos

A7




27.11.07

Puente

Camino por un edificio enorme. Tiene un ascensor interminable y a la salida un puente de madera y a su al rededor un pasto mojado de un verde intenso.
Peluca cambia el color del blog del Atolón por un degradé constantem violeta, amarillo, curvas negras. Los dibujos quedan todos mal, con pixeles en los costados. Le digo al Niño que para eso prefiero hacer otro blog con esos colores y dejar este con los colores de siempre. El Niño no parece molestarle el nuevo colorido del blog. A la vez enchufa cables en mi computadora, lo hace mal, trato de explicarle que lo está haciendo mal, pero no parece importarle, y a la vez escribe una canción contra un familiar mío que es cajetilla y me siento ofendido en cierto punto, y en cierto punto no porque es verdad lo que dice. No se quien es ese familiar, por momentos es el hijo de un relator de fútbol que no es familiar mío. Por momentos me encuentro al familiar cruzando el puente que posa sobre el pasto en el frente de mi edificio. Tiene una guitarra acústica en la mano, con la que supongo que escribió una canción que resulta ser la misma que escribió el Niño. Misma letra, misma música, pero su significado es otro. No logro comprender si es un significado sincero o totalmente maligno. Como una mentira enorme. Esto último que dije es el significado de la canción del Niño, que, como también ya dije, tiene exactamente la misma letra y música que la de mi familiar cajetilla. Y a la vez es un tema conocido de una banda Uruguaya.
Puente inutil de madera sobre pasto.
Suena el teléfono, es mi amigo Santiago, me despierto con un dolor intenso en la oreja.
Estoy desconcertado, aunque parezco reaccionar con lucidez. O capaz que le dije cualquier cosaaa y no me di cuenta. Desconcertado
La radio está pasando la misma canción que escribió el Niño, mi familiar, y el grupo uruguayo desde hace como tres horas.

20.11.07

Angustia

básica mente -las sobreesdrújulas no las entiendo- lo que quería era llorar, llorar mucho. tenía la idea de que me estaba volviendo insensible. en los últimos velorios ni(ng)una lágrima. era algo como que el actor principal estaba muy enamorado de la actriz principal que lo veía como amigo, creo. entonces se le desnudaba en la cara, lo rozaba con sus pechos y le contaba sus más atrevidas fantasías sexuales. finalmente el destino quiso que se besen. y nada de llantos ni sollozos. deduje que me había secado. idea estúpida -ver entrada "estúpido"-. entonces pinté mi cuarto de gris -podría decir tb que puse un disco de Radiohead- y me tomé 2lt de agua. enseguida unté con antisudoral cada pedazo de mi cuerpo dónde encontré piel: muslos, espalda, párpados, partes íntimas, todo. con una cinta pegada desde mis párpados a mi frente abrí lo más posible los ojos. finalmente subí la calefacción a 57ºC.

sentí una corriente dentro de mi cuerpo. iba desde los pies, de las manos, de todos lados. hasta los ojos. y temblé. sentí frió por dentro. el pecho como aplastado y no podía respirar. los latidos cada vez más rápidos, por la emoción.
y lloré.
>>>

15.11.07

Caramelos

Marcos era un petiso culón que contaba en su placard únicamente con remeras a rayas horizontales, de manga corta. Su leve gordura y tal vez su herencia le permitía lucir sus remeras inclusive en los días más fríos de invierno.
Como todo niño gustaba de comer golosinas, y como solo pocos, vendía.
Su educación no fue especial.

Todos los días, en los recreos, hacía la fila en la cantina para comprar caramelos.
Había dos clases de caramelos. Los más baratos - un peso- eran rosados como el color de los cachetes de Marcos, y el envoltorio fucsia como no existe nada en la naturaleza.
Los más caros, con envoltorio negro y caramelo azul, eran los preferidos de los niños con atracción hacia la muerte, que eran la mayoría. Eso era lo que pensaba Marcos al ver las lenguas de sus compañeros teñidas de azul.

Pedía veinte de los de peso y treinta de los negros. Agarraba el doble de cada uno.

En total eran cuatro los que compraban el total de los caramelos de la escuela; Marcos, Juan, Nicolás y Gabriel. Habían ganado de forma sospechosa el derecho de salir primeros de la clase para llegar primeros a la cantina.
Marcos tenía la mejor forma de financiación y era por eso que sus compañeros lo preferían, además hacía las cosas de manera seria, organizada y “entretenida”. La mayoría de los niños de sexto, quinto y la totalidad de tercero eran su mercado principal, y al comienzo de cada año buscaba explicarles las reglas y buscar la amistad de los recién ingresados.
Las reglas estaban en su “Biblia”. Marcos llevaba a los niños al baño y ahí les leía. Era una especie de contrato, y a cada niño le pertenecía una hoja de la libreta. En esa hoja estaba la firma del niño, el registro y lo más importante, su “lugar”. Marcos nunca le dio un caramelo en la mano a nadie.

Faltando quince minutos para el recreo los niños sentían la picazón en los dientes y como sus pequeñas bocas se llenaban de saliva. Pequeñas bocas en relación con las lenguas, que una vez hinchadas empezaban a molestar.
Algunos no aguantaban y pedían para ir al baño. Se encerraban con otros diez o nueve niños de carrera, con los ojos y las bocas tapadas y las narices emanando mitad aire sucio mitad vapor.
Sonaba la campana y la escuela se convertía en un tesoro escondido cantado, porque cada uno sabía su “lugar”.

Casos, miles.
Por ejemplo el primero de todos los clientes fue Agustín. Y fue el más fácil porque Marcos tenía toda la escuela para elegir donde colocar los caramelos. Además del árbol del patio había tablas sueltas, cajones, rincones, ranuras, salones, baños, etc.
Era totalmente azarosa la cosa*.
Ana por ejemplo no llegaba a la ranura que había en los ladrillos, y luego de un año la maseta en donde iban los caramelos de María ya no existía.
Las consecuencias eran variadas. Existen estudios reveladores, como el de los niños cuyos “lugares” eran salones. Las estadísticas muestran que el niño cuyo “lugar” estaba en su propio salón se deprimía y estaba constantemente en estado de angustia debido al poco desafío de llegar a sus caramelos. Pero al cambiar de salón y grupo al próximo año el niño se desarrollaba de otra manera, incluso sociabilizaba.

También es interesante ver otros roles que surgieron a partir de esta modalidad. Los “carroñeros” por ejemplo. Éstos vivían de descubrir los “lugares” ajenos. Los “vándalos” en cambio extraían los caramelos enseguida después que sus dueños los recogían. También surgieron empresas como los “bancos”. El que mejor funcionó fue el Banco del Dulce, que llegó a quince socios en el 1992. Para abrir una cuenta necesitabas cinco caramelos, que debían permanecer inmóviles en tu cuenta. El auge de los bancos fue ese mismo año, cuando la cantina pasó varios días sin reponer stock. Banco del Dulce también otorgaba créditos, también estaban los “deudores” y los “matones”.

El resultado de todo éste sistema generado fue su desintegración. La principal causa fue el egreso de Marcos de la escuela. Luego se intentó seguir pero ya no había control, los desórdenes se sumaban uno tras de otro. Se puede marcar como punto de quiebre el 26 de agosto de 1995. Ese día quince niños asistieron a una fiesta ilegal en el SUM (salón de usos múltiples) organizada por Gabriel, uno de los compradores oficiales. El resultado fue que tuvieron que llamar a emergencias por la sobredosis de caramelos de dos de los presentes. Por suerte fueron simples indigestiones, aunque a raíz de eso se investigó hasta llegar la verdad. La verdad culminó con le prohibición de la venta de caramelos en la cantina.

Ésta historia es un homenaje a Marcos, por lo tanto me quiero despedir con algo que dijo y que sin lugar a dudas comparto:

“La humanidad siempre comió caramelos, y no veo mal que se consuma por goce propio en búsqueda de satisfacción. Lo que rechazo es cuando se hace para tapar agujeros afectivos y emocionales, o para desviarse del estado natural y no sufrir. Pero eso no me concierne, y no veo porque tengan que pagar todos. Estoy a favor de la legalización del caramelo”.



p_ dedicado al caramelero de atolón

* azarosa la cosa, sabelo Marcelo, que feroz el arroz, que complicada la picada,que intensa la trenza, que raro Caro...

8.11.07

Un pequeño castigo (huevo)

El niño se dirige a la escuela. Va vestido de negro. Llega en hora y se sienta atrás del todo para no hacer ruido al abrir los caramelos.
A los veinte minutos de clase aparece un tipo en la puerta. Se dirige al niño vestido de negro y lo agarra de la ropa levantándolo del asiento. La maestra le grita al hombre: “¿qué está haciendo?, mire que llamo a la policía”. Los alumnos se levantan de sus asientos, gritan y corren. El hombre con una mano agarra al niño y con la otra saca un revolver y le dispara a la maestra. Enseguida gira hacia la puerta y le dispara a uno de los niños en la pierna, que cae al piso. Éste también está vestido de negro.
El hombre corre a recogerlo del piso y se lleva a los dos niños de negro consigo. Mientras camina por el pasillo ve gente que grita, gente que corre por sus vidas y gente que se le acerca. A todos les dispara. Llega al auto y pone a los dos niños en el baúl. Sube, lo pone en marcha y se dirige a su casa.
Al llegar lo primero que hace es tapar la boca de los niños con leuco (cinta blanca). Luego los desnuda y los sienta en el sillón. Mira a uno de ellos detenidamente, se para y le escribe Juan en el leuco (en la boca). Hace lo mismo con el otro, pero esta vez escribe José. Juan y José lloran. El hombre va a la heladera y agarra una docena de huevos y un paquete de harina. Comienza a tirarles huevos a los niños, con una fuerza desmesurada. Los tres primeros fueron para José, todos en la cara. El del ojo lo deja ciego. Los dos últimos se los esparce por todo el cuerpo a Juan. Abre el paquete de harina y vacía la mitad en cada una de las cabezas. Luego se baja los pantalones y los mea. Por último agarra un revolver y se mata.
Dos niños vestidos de negro tocaron el timbre del portero.
Sonó igual que cuando era alguien pidiendo. Entendió algo así como “¿treta o truco?”, “¿tric o dulce?”, algo así. Se acordó de sus clases de inglés pero no bien de cómo funcionaba esa fiesta que odiaba. Respondió en automático: “no, no tengo”. Igual que cuando era alguien pidiendo. Sintió silencio y al colgar como que alguien se reía en la calle. Volvió al living donde estaba viendo CNN y encontró el piso mojado. Siguió con la mirada el hilo brillante que después eran gotas espesas, después hilo, después manchas espesas, y al chocar con la pared se metía todo eso en media cáscara de huevo. Subió por la pared y vio la otra mitad pegada a la altura de sus rodillas. Lloró.
Enseguida, pero sin ponerse nervioso, salió a la calle para identificar al/los culpable/s.
Afuera estaban dos niños vestidos de negro recibiendo algo de uno de sus vecinos. Subió al auto para no levantar sospechas y los siguió lentamente hasta que terminaron el recorrido en sus casas.
Al otro día se levantó temprano a prepararse el mate y unos huevos revueltos. Fue hasta la mesa de luz de dónde agarró un rosario y el catálogo del supermercado. Después de quedarse inmóvil cinco minutos abrió otro cajón y sacó un revolver.
Una vez en la calle se dirigió hasta la casa de uno de los niños, y esperó hasta que saliera para la escuela

5.11.07

Entrada nº 101

.


100 entradas o algo así, 94 miniaturas, 4 tipos y algunos más.
realmente no nos importa mucho sus opiniones, pero por qué no aprovechar este momento para pedirles un breve comentario de lo que les parezca. que les gusta, o no.