22.2.07

Gordo 1


















Hubo una vez que tuve superpoderes.
Hay pila de gente que tiene, no es joda. Mi caso.
Tenía el superpoder de no engordar. Ese era el principal, después venían consecuencias o cosas ligadas a él. Por ejemplo yo también adelgazaba si no hacía deportes. Y algún poder más que no recuerdo, que ya no tengo.
Comía mucho, eso quiero decirlo, y de todo. Porque era un poder enserio.
Uno si tiene poderes o los oculta para usarlos en beneficio de la sociedad o se los muestra a todo el mundo, y sobre todo a los que quisieran tenerlo. Yo no hacía ni una cosa ni la otra, la gente veía que estaba flaco pero no sabía que tan especial era.

6 comentarios:

Anonimísimo dijo...

no te amargues... ya vas a pegar el estirón

Anónimo dijo...

arriba diegui! pensa lo bueno: disfrutaste muuuucho la comida antes de enterarte q no podias comerla, sin culpas!

valentina dijo...

DEMENCIA DUAL
Alguna vez se pusieron a pensar en cuanta demencia pueden llegar a padecer?
Bueno, yo no me lo había planteado hasta hoy, a las 4 y 17 de la tarde, de un día caluroso, con no mucho trabajo que hacer en la oficina.
Y no fue un detalle menor el hecho de saber de la existencia de esa suerte de “espacios” en Internet, los que todavía no llego a comprender demasiado, en donde que la gente deja sus comentarios, y en los que otra gente explaya sus conocimientos al punto de volverlos hasta en ocasiones insatisfactorios o contraproducentes para el resto de la muchedumbre que los ve y los lee. Es decir, llegado el instante de contestar a la pregunta, más que un libro de Bucay, sólo alcanzó con aguzar los sentidos, y tipear, en un lugarcito de la pantalla de la PC(que todos sabemos muy bien donde se encuentra): http://atolondemororoa.blogspot.com/
Las palabras surgieron solas, hasta el punto de verme obligada a pensar en una suerte de dualismo de la demencia, que implica claramente ambas partes del “proceso comunicativo”: quienes escriben y quienes leen. No sabría afirmar con exactitud para qué lado se inclina la balanza, pero lo cierto es que no descarto ninguna de las posibilidades. Lo irrefutable es que, en este caso, mi “diagnóstico” se aplica claramente a estos individuos, 4 ellos, que dedican parte de su tiempo semanal en hacer de sus ideas una manifestación, más allá de tener claro de qué se tratan éstas. Por otro lado, también entra en la bolsa todo aquel que forme parte de la recepción que este espacio brinda, que por supuesto, no descarta mi persona. Es decir, me involucro en todo este estado de demencia dual por el cual escribo, y me incluyo pues de lo contrario nunca estaría escribiendo estos vocablos.
Por tanto, la respuesta a la pregunta no tan implícita en la primer frase tiene que ver con factores tales como la cantidad de tiempo en desuso que uno tenga (que no es directamente proporcional a la creatividad, y por ende al grado de demencia que uno pueda llegar a tener) a la hora de sentarse a leer, escribir o procesar imágenes que aporten, aunque sea, una insignificante fracción más de insensatez a la tan majestuosa inmensidad de demencia que todos llevamos dentro.

pelu dijo...

no puedo ocultar mi emoción por estos tres comentarios. pero igual no voy a dejar de criticarlos. primero que anónimo no es nadie, atolon, saben quienes somos.
segundo, valantine, yo se que te aburris en el laburo, pero los comentarios no se hacen tan largos.
este pasa, pero el próximo te lo borro.
mas vale que sigas escribiendo.

valentina dijo...

si realmente crees que la omnipotencia existe, borralos,
ATREVETE!

fainagrueso dijo...

remerassssssssssssss